
claro, al emperator bush las cosas le van bastante para el orto (¡igual que cuando le permitió a bin laden jugar con aviones!) y parece que el oligofrénico no tiene suficiente con lo hecho. ahora quiere meter la hipótesis de guerra nuclear gracias a un nuevo amiguito: mahmud ahmadinejad, presidente de irán.
quiera la vida que los dueños de la muerte no puedan.
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