
"Yo había nacido con dotes de periodista, pero me di cuenta que como periodista tenía que hacer de alcahuete del periodismo y yo quería ser libre; entonces me convenía ser mozo de café antes que periodista. Porque de mozo de café no comprometía mi libertad, y en cambio si trabajaba de periodista, tenía que escribir lo que estos hijos de puta me hacían escribir y terminar después por acostumbrarme, sugestionarme y convencerme de que estaba bien. Porque este mismo muchacho que es un tipo decente, que yo lo quiero mucho, que está bien orientado ideológicamente, va a un periódico y tiene que escribir lo que le encargan aunque no le guste. ¡Ah, no! Yo ajustando tornillos no comprometo mi libertad intelectual”.
Arturo Jauretche, Escritos inéditos, Tomo 6 de las Obras Completas, editadas por El Corregidor.
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